Estoy pasando ahora mismo por una fase de cambio mental y físico que me está costando más de lo que pensaba. Personalmente, no soy muy dada a quererme ni apreciarme lo suficiente, y acabo pagando las consecuencias. Esta vez os traigo una frase de Woody Allen que dice así: "No conozco la clave del éxito pero la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo".
Además de quererme yo misma, debo dejar que me quieran; es decir, debo sentirme querida por mis amigos, mi familia, mi pareja. No siempre me hago caso, la verdad, porque no siempre veo que ellos correspondan al amor que yo les doy. Me considero una persona a la que le gusta darse a los demás para lo que sea y cuando lo necesiten. Me intereso por sus gustos, sus opiniones, sus manías; me encanta exprimir a alguien y conocerle del todo, pero también me gusta que me lo hagan a mí. Cavar hasta lo más profundo de mí para que descubran mi verdadera esencia y no se queden en la superficie. Actualmente, pocas personas me han hecho sentir exprimida, y me da rabia porque yo conozco a la perfección a todos los que rodean; fechas de cumpleaños, gustos extraños, manías, historias... Quiero sentirme zumo, no exprimidor.
Mi consejo esta vez es que te dejes querer, amor en todas las formas. Ama y que te amen, porque no basta sólo con quererse, sino que te quieran. El ser humano se habría extinguido de no haber sido porque estaba en compañía, en sociedad. Disfruta de la compañía de los tuyos y haz que ellos disfruten de la tuya.
Esta semana va a ser dura y no creo que pueda pasarme por aquí. Espero que se me haga amena y si encuentro un momento libre, acudiré aquí. Gracias por leerme, una vez más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario