Hola de nuevo. Ya hace un mes desde mi último post, lo siento, he estado bastante liada. Entre los estudios y la vida en general me faltan horas en el día.
En este mes han pasado muchas cosas en mi vida, me he cambiado el corte de pelo, ahora llevo unos rizos castaños hermosos, han vuelto fantasmas del pasado a mi vida y bueno, creo que han vuelto para quedarse. Porque no es malo. Tan sólo estoy haciendo un balance. Estudio economía, tiene sentido. Estoy haciendo un estudio de mí misma -sí, suena muy egoísta-. Estos fantasmas me han hecho ver que he cambiado en muchas cosas aunque yo no me he dado apenas cuenta. Alucinante.
El lunes pasado fui uno de ellos a tomar un café antes de la universidad, y lo primero que me dijo fue que me había cambiado la voz...-hacía dos años o así que no le veía, pero no me esperaba para nada que me soltara eso-. Le pregunté qué veía diferente en mí, tanto en mi aspecto como en mi personalidad. Oír para creer. También me confesó que al darme dos besos había crecido, y me advirtió que no volviera a crecer o habría represalias -todo en clave sarcástica, no pensemos mal-. Empezamos a hablar y yo vi que él no había cambiado nada en absoluto, na-da. Seguía siendo tal y como lo despedí hace dos años aprox. Continúa siendo un niño pequeño, risueño, nervioso, cariñoso, dulce... Ya veis que sólo me rodeo de bombones. Es un hombre y a la vez un niño conmigo, justo como antes. Pero yo sí que he cambiado, o por lo menos eso me aseguró varias veces. Físicamente tengo la misma cara bollo de siempre, aunque con varios piercings en las orejas y, según él, una "sonrisa más pura". Siempre sabe qué decir, es maravilloso. Recuerdo que me dijo que ahora hablo sabiendo lo que digo, con más confianza y determinación. Puedo decir que tiene razón, he crecido mucho en estos años, sobretodo interiormente. Aunque tengo que decir que me confesó que en esencia soy la misma chica dulce de antes, he podido tunearme por fuera pero en el fondo, muy en el fondo, sigo siendo esa chica dulce y cercana que fui antes de empezar a vivir para mí y no para los demás.
Mi reflexión de todo este rollo es sencilla, a todos nos viene bien echar la vista atrás con ayuda de esos fantasmas del pesado. Lo que me ha inspirado a escribir este post es el resultado de mi cita matutina. Os lo cuento porque quiero enseñaros que es bueno volver al pasado, no hay que olvidarlo ni arrepentirse -eso jamás-. Para algo cometimos errores ¿no? para aprender de ellos. Soy pesada, sí, quiero enseñaros que el pasado es un buen aliado para sobrellevar el presente, y afrontar el futuro. Aprender de los errores es sabio.
"Que linda es la vida
que de ella hay que aprender más,
mucho más de lo que imaginas
para poderla superar."
Gracias por leerme. Volveré, siempre lo hago, puesto que escribir es mi única vía de escape de este mundo
Esos fantasmas pesado, ahí lo dejo! Jajajaj pues me gustaría rebatirle a ese pesado, digo pasado, que desde que te conozco siempre has hablado con total seguridad,y si te equivocas lo admites y no hay más. En eso consiste la vida, en aprender, pero no termino de compartir tu idea del pasado... al menos, para mí, el pasado es un capítulo acabado, una puerta cerrada, algo q no quiero que vuelva. No me gustan los fantasmas, ni los pasados. Hay q ganarles la batalla princesa, nosotras también tenemos armadura ;)
ResponderEliminarIntento rectificar siempre que me equivoco, aunque a veces soy orgullosa, pero vaya se intenta.. jajaj
EliminarA lo mejor hay fantasmas que no quiero que vuelvan, pero este en particular ha sido una grata sorpresa.
Gracias, princesa:)
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Eliminar